lunes, 24 de agosto de 2015



Cuando salían y dirigíanse a su próximo salón (ambos a DHTIC’s) hablando de los poderes de Gambit (aquellos que le permitían convertir la energía potencial de los objetos a energía cinética), se encontraron con Patty, quien caminaba dando brincos de bailarina, mientras se aproximaban, Miguel notó que ella seguía con la mirada a Fausto, cuando cruzaron caminos finalmente le dijo:
–Nos vemos mañana gruñón.
–¿Conoces a Patty? –preguntole Miguel–.
–Algo así, ¿por qué?, espera, ¿cómo es que tú la conoces? –inquirió una vez que ella había pasado de largo–.
–Ella tiene cierta fama difundida en la facultad, de hecho, creo que es reconocida en varios lugares en C.U.
–¿Cómo está eso?
–Tiene la fama de hacer las mejores fiestas, nadie sabe cómo le hace, pero siempre recauda los fondos para rentar un salón y organizar taquizas, o bailes con DJ’s, o mojadas, una vez trajo una banda de rock.
–jajaja (justo cuando creí que no podía ser más frívola –pensó–).
–Creo que tiene amigas en derecho, cultura física, arquitectura, biología e ingeniería.
–¿Cómo sabes todo eso?
–No sólo yo, muchos también conocen estos pormenores, te digo que su reputación la precede; también, por alguna razón ella distingue a cada persona que ve pasar.
–¿Se sabe tu nombre?
–Sí, me ha saludado algunas veces, no sé quién se lo habrá dicho.
–¿Entonces sí es cierto que conoce a todos aquí?
–No sé, probablemente, ¿ella te dijo eso?
–Sí –respondió con cierto encogimiento al darse cuenta que ahora sabía más de ella de lo que le hubiera gustado saber–.
–Aunque es la primera vez que la escucho dirigirse a alguien con un sobrenombre.
–¿Ah sí?
–Sí, ¿se traen algo entre ustedes? –preguntó al notar cierta displicencia por parte de Fausto–.
–No, nada –respondió–.

No hay comentarios:

Publicar un comentario